XII Congreso de la Asociación Latinoamericana de Especialistas en Pequeños Rumiantes y Camélidos Sudamericanos
 

Por una producción sostenible y una Latinoamérica unida

18 al 21 de mayo 2022

Contexto de la producción de pequeños rumiantes en Colombia

Colombia está ubicada en el extremo noroeste de América Latina y se caracteriza por una gran diversidad geográfica, económica, social y cultural. Se extiende sobre más de un millón de km² (37 veces el área de Bélgica). La línea del ecuador corre hacia el sur de Colombia, por lo que las condiciones climáticas, aparte de las precipitaciones, varían poco según la época del año y la duración del día es estable. El país es atravesado de norte a sur por los Andes, la altitud varía de 0 a más de 5000 metros con un claro impacto en el clima y la vegetación. La producción de pequeños rumiantes es tradicional en todo el país, teniendo una gran diversidad de producción y variedad de razas explotadas, según la altitud.

La industria ovina y caprina colombiana tiene una gran importancia en la economía y la alimentación de las zonas rurales, siendo aun relativamente bajo su impacto en el producto interno bruto del país. El nivel tecnológico de cría es bajo y heterogéneo, estando en una etapa importante de crecimiento, que contempla la formación de recurso humano profesionalizado de manera específica a las particularidades de estas especies. La mayoría de las unidades de producción se gestionan de forma extensiva y la producción a menudo se reserva para el consumo familiar o muy local.

Los pequeños rumiantes son especies que han acompañado al pequeño y mediano productor agropecuario durante muchos años, siendo una fuente importante de alimento y sustento en Colombia. De acuerdo con el inventario de población de ovinos, en Colombia se tiene una población estimada de 1.629.120 ejemplares (ICA, 2019), siendo la región Caribe la que tiene la mayor población de estos animales con respecto al resto del país. Por su parte, la población de caprinos en el país se estima está conformada por 1.006.077 animales, ubicados en su gran mayoría de manera semejante a los ovinos, en la región caribe.

La actividad de producción de carne ovina ha sido priorizada por la cadena productiva nacional (Agenda prospectiva cadena ovino – caprina para Colombia, 2010) y es entorno a este sistema de producción que se ha dado el crecimiento del sector en el país en los últimos años, predominando en la región Andina (interior del país) las granjas dedicadas a la reproducción y generación de reproductores de alto valor genético con razas mejoradas y no mejoradas; y en la región Caribe las granjas dedicadas a la producción comercial o de animales para abasto. Tanto en las granjas comerciales, como en las granjas de pie de cría, de acuerdo con diferentes trabajos de investigación realizados, no se llevan registros productivos de los animales, por lo cual no se conoce mucha información sobre los indicadores técnicos y económicos de los sistemas de producción del país y del Caribe.

En Colombia predomina el ovino de pelo, con un alto grado de mestizaje, reconocido como un recurso zoo genético criollo, a partir de diferentes estudios científicos que han aportado a la caracterización fenotípica y genética que se ha denominado como Ovino de Pelo Colombiano – OP. En cuanto a los lanares predominan el ovino criollo colombiano y oveja mora, tipos raciales predominantes, que, con otras razas introducidas, como la Romney Marsh, la Corriedale y la Hampshire, se han estado cruzando indiscriminadamente, en un proceso orientado principalmente a buscar animales doble propósito carne y lana. Por su parte, en los caprinos se ha logrado avanzar en el proceso de reconocimiento genético de caprinos criollos como lo es la Cabra Santandereana.

En el país existen diversas asociaciones nacionales y regionales, que han buscado avanzar en el registro de animales y creación de libros genealógicos, tanto para ovinos como para caprinos, de los diferentes tipos raciales encontrados en los diferentes medios colombianos, principalmente con la actividad llevada a cabo por FEDEANCO y ASOOVINOS.

En el país se está empezando a ver en la producción ovina y caprina una fuente de ingresos, con productos como la carne, lana, pieles, leche, genética y abono, por su enorme capacidad de adaptabilidad, siendo necesario aprovechar no solo las ventajas comparativas, sino también la generación de ventajas competitivas que lleven a la ovinocultura y caprinocultura colombiana por el camino de la competitividad y la globalización, aprovechando las oportunidades en los mercados nacionales y de exportación.

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